Helados y turrones artesanos desde 1895  
 

En Casa Planelles mantenemos viva la tradición turronera que heredamos a finales del siglo pasado. En el año 1895 nuestro bisabuelo, Heliodoro Planelles, empezó a vender pequeñas cantidades de turrón en barra que traía a Terrassa cuando volvía de Xixona, más concretamente lo vendía delante de lo que ahora es la Basílica del Sant Esperit. Pero sólo como complemento a su oficio, que era hacer de fontanero.

Con el paso de los años fue su mujer, Maria Sirvent, quien siguió con esta iniciativa, a la que se unieron sus hijos Manolo y Elena.

Fué esta segunda generación, el abuelo Manolo y su mujer, Natividad, la que se asentó y ocupó un sitio en la venta de este producto en la ciudad. Con el tiempo y mucho esfuerzo pudieron comprar la casa donde se inició la otra tradición familiar, la elaboración artesana de horchata. Y más tarde del helado, que juntamente con otros productos de alimentación, como pastas, galletas, confituras, licores… completaban la oferta.

Y así llegó la tercera generación, la de mis padres. Ellos consolidaron el negocio y decidieron establecerse definitivamente en esta ciudad. Conseguir ser, dentro del sector en Terrassa, referencia de calidad, es el fruto de su esfuerzo, constancia y de su determinación.

Yo he heredado orgulloso estos valores y con la misma determinación he añadido a la C de calidad, la I de innovación. Eso si, respetando en todo momento la tradición que envuelve este hermoso mundo y que ve pasar por nuestra casa tantos clientes, yo diría que como nosotros, distintas generaciones que, más que clientes, ya son amigos.

El secreto, desde el primer día, ha sido una cuidadísima selección de las materias primeras, como son la almendra Marcona de primera calidad, la miel de Romero que proviene de prestigiosos apicultores y, el más apreciado de todos, la paciencia y el amor con el que nos gusta trabajar, ¡porque nos encanta el trabajo que hacemos!

Les invitamos a visitar nuestro catálogo y hacer un ejercicio de imaginación, trasladándose a un mundo lleno de dulzura, de felicidad, de grandes recuerdos, de
tradición y de hermosos pensamientos.

Siempre inquietos, innovando constantemente, presentando novedades cada temporada, conjugando tradición y nuevos sabores, esta es nuestra inquietud y esperamos que lo disfruten.